Pasión de Chinchón... Pasión por Chinchón

Me van a perdonar si hoy vuelco, más de lo normal, el baúl de mis recuerdos en estas líneas pero el momento me invita a ello, no puedo evitarlo.

Semana Santa en Chinchón... una serie de recuerdos entrañables de mi infancia.

Recuerdos dulces como los hornazos adornados con chucherías que merendábamos en Valdezarza  en nuestra popular celebración de la Pascua de Resurrección. 


Antes de esa celebración habíamos tenido una sentida semana llena de procesiones perfectamente ordenadas y respetuosas. ¡La de veces que he presumido de ellas!. Sólo por el respeto que todos le teníamos a Juan Colmenar conseguíamos esas filas perfectas. Perfectas, no quito ni una letra.

 

Lunes: los niños con la Verónica; martes: las mujeres con la Virgen; miércoles: los jóvenes con el Amarrao; jueves: los hombres con el Nazareno (con pocos años nos daba un poco de miedo la procesión del silencio, lo confieso) y el viernes... cada uno a recoger su paso y reunión en la Plaza de todas las imágenes que se habían procesionado durante los días anteriores y a la que se unían el Santo Cristo y el Sepulcro acompañados solemnemente por las autoridades. La particular voz de D. Moisés en el silencio de la noche arrancaba un escalofrío a la concurrencia cuando decía: "Silencio, entra un muerto..."  El escalofrío de entonces lo sigo sintiendo ahora, ¡qué cosas!

 

Y el sábado... la Pasión. La de siempre, la nuestra. La que estaba aquí antes que yo. Ésa que imaginó -antes siquiera de conocer Chinchón- un joven sacerdote llamado Luis de Lezama a modo casi de teatrillo infantil (o sin casi) y que tomó forma y alma en unas sencillas personas de mi pueblo.

La Pasión de Chinchón lleva representándose desde 1963 por lo que es la más antigua de las que se representan en la Comunidad de Madrid, en 1980 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Comercio y Turismo.

Ésa que se representaba aunque diluviase. Ésa cuyos diálogos nos sabíamos de memoria los niños porque jugábamos a la Pasión en los recreos... Jugar a "la Pasión". Hoy parece rarísimo, ¿verdad? pero para nosotros era normal. Tan normal como que fuese el mismo "Dios" el que nos llevase a Aranjuez en su furgoneta cuando bajaba las sacas del correo...


250 vecinos unen sus fuerzas para que año tras año "aquello que pasó en verdad" vuelva a ocurrir ante los ojos de quienes quieran venir a verlo.

Este año, además, ante la desaparición de anteriores apoyos económicos para cubrir los gastos que esta representación religiosa soporta, han surgido varias iniciativas para recaudar un poco de dinero por parte de colectivos locales.


La Asociación de Turismo de Chinchón organizó una serie de 8 magníficos conciertos de guitarra, nosotros mismos, Cultur-Arte, donamos la recaudación de una de nuestras  Visitas Teatralizadas, se han realizado sorteos, y finalmente se ha conseguido el apoyo de la Comunidad de Madrid... parece que, de alguna manera, nos hemos concienciado de que la Pasión de Chinchón forma parte de nuestra vida. De la de todos los vecinos de Chinchón y, de alguna forma, de la de todos los madrileños.

No es un reclamo turístico más, no para los que crecimos con ella. Es... la Pasión de Chinchón. Nuestra Pasión. 

Venid y lo veréis (Jn 1:39)

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