Chinchón y el COVID-19

o cómo un virus detuvo (aún más) el tiempo

Impensable, inaudito, impredecible... impresionante.

 

Llega el lluvioso abril que, por llevar la contraria, este año trae sol en las alforjas y ¿qué se encuentra?

 

El mundo desierto.

París - Francia


Plaza de San Pedro - El Vaticano

Pueblos y ciudades de todo el mundo vacíos, con sus ciudadanos encerrados en sus casas para intentar plantarle cara a un virus que, hace apenas unas semanas, parecía muy muy lejano y mucho menos letal de lo que está resultando ser.


Y es que hace unas semanas no nos dábamos cuenta de que este virus -que aunque no pueda ser reconocido como un ser vivo, todos le atribuimos madre e incluso nos aventuramos a imaginarla desempeñando el oficio más antiguo del mundo-, estaba planeando detener el planeta.

 

¡Vaya con los planes del virus y de su meretriz progenitora!

Y este vacío total que nos sorprendía en las imágenes que nos llegaban de ciudades como París, Madrid, Roma o Nueva York, también llegó hasta nuestro pueblo, Chinchón, y también nos sobrecogía ver su Plaza tan... quieta.


Pero además en Chinchón, el estado de alarma y el obligado confinamiento que lo acompañaba, nos pillaba con las despensas de los restaurantes llenas para atender a unos visitantes que no vinieron aquel fin de semana, las reservas de los hoteles -que eran muchas para esta temporada- se anularon una tras otra y los proyectos turísticos y culturales que estaban en marcha en ese momento se dejaron en espera hasta... hasta que Dios y el coronavirus quisieran.

 

¿Qué podíamos hacer? Nada. Sólo lo que nos pedían. Cesar todas las actividades y esperar el fin de una cuarentena que:

 

- dejaba a medio camino la celebración del XXIII Certamen Nacional de Teatro "José Sacristán"

- no permitiría que se llevaran a cabo las representaciones de la temporada de primavera de las Visitas Teatralizadas "El Alma de Chinchón"

- haría que se suspendieran todas las actividades religiosas de Semana Santa, incluida la representación de nuestra tradicional Pasión de Chinchón (que nunca, en sus más de 50 años de historia, se había llegado a suspender... vivir para ver)

- no permitiría que se programaran las actividades previstas para la Feria del Libro que se celebraría el primer fin de semana de mayo,

 

- tampoco permitiría que llegaran a programarse todos los actos culturales que se estaban proyectando a lo largo de todo el mes de mayo para la Conmemoración del V Centenario de la concesión del Condado de Chinchón...

 

- amén del cierre de negocios y servicios considerados "no imprescindibles" (alojamientos, restaurantes, actividades turísticas, comercios de electrónica, bazares...)

 

Y aún no sabemos qué pasará con la celebración de la Primera Comunión de los niños que la tomasen este mes de mayo,

ni con esa Noche Romántica que se ha venido celebrando desde la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España durante los últimos años en el mes de junio...


o con los esperados conciertos de las Noches de Verano 2020 que organiza la Asociación de Turismo de Chinchón durante la temporada estival.

 

Abril, mayo, junio, julio... nadie sabe dónde estará el final de esta situación.

 

Todo está por ver. Todo depende de la evolución de esta pandemia y del cumplimiento de las normas sanitarias que deban aplicarse hasta que todo pase.


Siempre hemos presumido de ser ese pueblo en el que parece que se ha detenido el tiempo pero que nunca ha perdido su carácter acogedor y esa cadencia que, como un latido tranquilo, marca el ritmo de la vida en nuestro pueblo

 

Por eso queremos ser optimistas y pensar que, más pronto que tarde, Chinchón recuperará su pulso y volverá a ejercer ese oficio que desempeña tan bien desde hace tanto tiempo, el de perfecto anfitrión.

 

Estaremos encantados de demostrárselo en cuanto nos sea posible.

 

De momento sólo podemos decir esto:

Nos veremos muy pronto por las calles de Chinchón.

No queremos cerrar este blog sin hacer llegar un sincero abrazo a todas las familias que se están viendo directamente afectadas por el Covid-19 porque sabemos que ahora todo es más difícil y más doloroso para ellos.

Tampoco queremos dejar de hacernos eco de la magnífica iniciativa que ha tenido la Asociación de Turismo de Chinchón (a partir de la idea de Juan Carlos Olivar y el diseño de Miguel Ángel Laguna) en colaboración con el Ayuntamiento de Chinchón, de brindar el apoyo de nuestro pueblo a las numerosas víctimas de esta pandemia a través de esta alfombra de arena teñida que luce en el centro de nuestra Plaza Mayor desde el pasado 28 de abril.

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Comentarios: 1
  • #1

    Antonio López Prados (lunes, 01 junio 2020 08:21)

    Simplemente ánimo Chinchón